Gripe y COVID en otoño: cómo proteger a las personas más vulnerables
Con la llegada del otoño aumenta la circulación de virus respiratorios como la gripe o la COVID y vuelve a ser especialmente importante proteger a aquellas personas que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones.
La campaña de vacunación contra la gripe y la COVID-19 2026-2027 ha comenzado este mes de octubre. Desde el día 5 ya pueden vacunarse algunos de los grupos prioritarios, como las personas que viven en residencias, las personas de 80 años o más y los niños.
A partir del 26 de octubre, la campaña se amplía al resto de personas para las que está recomendada.
¿Por qué en otoño volvemos a hablar de gripe y COVID?
Aunque cada año se habla de ello, vale la pena recordar que los virus respiratorios circulan especialmente durante los meses de otoño e invierno.
La gripe y la COVID-19 pueden presentar síntomas similares. En la mayoría de los casos no son graves y la evolución es favorable, pero pueden provocar complicaciones importantes en determinados grupos de población.
Por eso, el inicio del otoño es un buen momento para recordar algunas medidas de prevención y saber cómo actuar si aparecen síntomas.
¿Quién tiene mayor riesgo de sufrir complicaciones?
La edad y determinadas condiciones de salud pueden aumentar el riesgo de que una infección respiratoria evolucione de forma más grave.
Las recomendaciones de vacunación de esta temporada son diferentes para la gripe y para la COVID-19.
Entre los grupos para los que se recomiendan ambas vacunas se encuentran las personas de 60 años o más, las personas con determinadas enfermedades crónicas o con el sistema inmunitario debilitado, las personas que viven habitualmente en residencias o instituciones y las embarazadas.
También se recomienda la vacunación en determinados casos a las personas que conviven o cuidan de personas vulnerables.
En estos casos, una gripe o una COVID-19 pueden provocar complicaciones como neumonía, deshidratación o el agravamiento de una enfermedad previa.
Gripe o COVID: síntomas que pueden confundirse
Fiebre, tos, dolor de garganta, dolor muscular, dolor de cabeza, congestión nasal o cansancio pueden aparecer tanto en la gripe como en la COVID-19.
La gripe suele comenzar de forma brusca y puede provocar fiebre alta y un malestar general intenso. En la COVID-19, los síntomas pueden ser muy variables y dependen también de la variante del virus.
Solo con los síntomas, no siempre es fácil saber si se trata de gripe, COVID-19 u otra infección respiratoria.
Más importante que intentar identificar de qué infección se trata en casa es observar cómo evoluciona la persona, especialmente si pertenece a un grupo de riesgo.
La vacunación contra la gripe y la COVID 2026-2027
En Cataluña, la campaña de este año establece recomendaciones diferenciadas para la gripe y la COVID-19, aunque las personas que tienen indicadas ambas vacunas pueden recibirlas simultáneamente.
La vacunación comenzó el 5 de octubre para determinados grupos prioritarios, entre los que se encuentran las personas que viven en residencias, las personas de 80 años o más y los niños.
A partir del 26 de octubre comenzará la vacunación del resto de grupos para los que está recomendada.
Para saber más: Campaña de vacunación de otoño 2026-2027 · Canal Salut
¿Qué medidas pueden ayudar a reducir los contagios?
Además de la vacunación, existen algunas medidas que pueden ayudar a reducir la transmisión de los virus respiratorios, especialmente cuando tenemos síntomas o estamos en contacto con personas vulnerables.
Ventilar los espacios cerrados, lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo al toser o estornudar o utilizar mascarilla en determinadas situaciones son algunas de las medidas que se pueden tener en cuenta.
¿Y si la persona necesita desplazarse, pero no se trata de una emergencia?
También hay situaciones en las que una persona no necesita asistencia de emergencia, pero su estado de salud o sus dificultades de movilidad pueden hacer que un desplazamiento en coche o taxi no sea adecuado.
Puede ocurrir después de un alta hospitalaria, para acudir a una visita o prueba médica o cuando una persona con movilidad reducida necesita desplazarse a un centro sanitario.
En estos casos se puede valorar un traslado sanitario no urgente, organizado con antelación y adaptado a las necesidades de la persona.
En Ambulàncies Catalunya realizamos traslados sanitarios programados y podemos ayudarte a valorar qué servicio necesitas según el estado de la persona y las características del trayecto.


